lunes, 31 de octubre de 2011

Samaín

Dicen que esta noche, los muertos tienen permiso para caminar entre los vivos, así que chichas, si salís de marcha y ligáis, aseguráos de que el notas no sea un Walking Dead antes de que os toque. La premisa, ya sabéis: ellos no hablan.

Esta noche, tras haber realizado los rituales, con suerte, vendrá la abuela a visitarme en sueños. Se sentará en el borde de la cama y me peinará. Le diré lo mucho que echo de menos los veranos con ella en el pueblo y le volveré a preguntar la receta del relleno del cocido.
Dijo que se llevaría el secreto a la tumba y lo cumplió. No se habló nada en cambio de traerlo de vuelta una noche de Samaín para complacer a una nieta vegana y golosa que se muere por saborear otra vez aquellas pelotas de pan rallado que flotaban como esponjas en el caldo de los garbanzos...

Puedo intentar, por otro lado, sonsacar al tío Fabián, el ricachón de la familia. Ahí sigue su casa en el pueblo, junto al Parque de los Enamorados. Hermosa, enorme, vacía. Se murió soltero y se rumorea que dejó guardados varios millones en un colchón. Yo solía jugar al escondite en esa casa con mis otros primos, y me consta que mi tío tenía una debilidad conmigo: nunca me delataba.
A lo mejor consigo que me tome de la mano otra vez, como cuando era niña, y me guíe por oscuros pasadizos hasta una buhardilla secreta, donde por fin aparezca su famosa fortuna en billetes de mil de los años cincuenta...
Claro que con la suerte que tengo, seguro que me toca pagar un impuesto de cojones a la hora de pasarlos a euros, y me encuentro con que al final, la ganancia se reduce a 50 lerus para irse de cena (que tampoco estaría mal).

Escribiré mis propósitos de Año Nuevo y los enterraré, porque al igual que las semillas los deseos necesitan silencio, oscuridad, invierno. Es una incubadora natural.
Bajo la tierra, nuestras ilusiones se esconden de la muerte haciéndose pasar por hijas suyas, haciéndole creer que todo está perdido y que a la vez que el Sol se apaga, nosotros nos rendiremos y ellas morirán.
Pero cuando el Sol renace en Yule (Navidad), los deseos revelan su verdadera naturaleza, están llenos de vida y de futuro.
Germinan ocultos todavía, con sigilo y determinación. Trepan abriéndose camino en nuestro pecho con una fuerza inquebrantable. Tozudos, convencidos... nuestros deseos ya no son vagas ilusiones, se han convertido en Intenciones y van a dirigir nuestra Voluntad.

Escribir los propósitos es importante, y no quiero que me interrumpa gente indeseable como aquella profesora de matemáticas que me ponía de rodillas si el ejercicio me salía mal, menuda bruja.

Haré como las Antiguas y dejaré dulces en la puerta para entretener a los fantasmas lamineros. Mazapán, caramelo, chocolate...  seguro que así me dejan en paz.

Feliz Samaín, Feliz Año Nuevo.

lunes, 24 de octubre de 2011

Fondo de Armario

Octubre, finales, casi es Samaín o Todos los Santos... o como sea. En el Sur del hemisferio Norte, toca cambiar la ropa de verano por la de invierno. Las camisetitas de algodón y tirantes no dan más de si. 

Transcripción de mi línea de pensamiento, en cursiva mi segunda voz - pertenece a mi amiga imaginaria... aunque el problema no es oírla sino como dice Vanessa, contestarla:

- No puedo creer que aún tenga esta falda. Está hecha una mierda. Si pero es bonita... Nunca me ha quedado bien. Pero es tan suaaaave...

Pausa.  Cuando se tienen dos hilos mentales contradictorios coexistiendo en un sólo cerebro, las pausas son importantes.

- Así que aquí estaban estos pantalones... todavía no me valen... pero quién sabe. A lo mejor este invierno, si me lo tomo en serio... si, seguro... igual me quito unos quilitos... ya te digo, como el año pasado... bueno, vale, si en noviembre no he perdido, los tiro.  
Pausa.
- Lo mío con los bolsos no es normal. No vuelvo a ir de compras, lo juro. A ver cuándo Ikea nos saca un sistema decente para guardarlos. Cuando tenga mi casa, mi casa, casa, me voy a hacer una estantería entera sólo para bolsos. Me río yo de la Carrie Bradshow con sus zapatitos de tacón. Eso lo ubicas en cualquier parte. La quisiera yo ver aquí colocando bolsos. Joder, no caben más. No puedo tirar ninguno, ahora no tengo tiempo ni ganas de tomar decisiones. Joder, tengo hambre, estoy sin cenar... pues cualquiera deja esto a medias ahora. Entre tanta ropa es que ni veo el suelo... Otro día iremos cajón por cajón... pero, no me jodas ¿esto también es mío? ¿cuántas bufandas necesita un ser humano en esta vida?  

Estoy segura de que más de alguna se reconoce. No sé si tengo cosas, o si las cosas me tienen a mi como guardiana. Quizá me utilizan para perpetuarse en el tiempo.

Quizá cuando me haya ido queden los dichosos pantalones, sin biodegradar y pendientes de estreno, en algún vertedero municipal. Me consuelo pensando que quizá sirvan para mantener calientes a las ratas.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Apocalypsis Now

Oyendo las cosas que me cuentan esos clientes por teléfono una pensaría que actualmente, en el Sur de España, los niños piden mendrugos de pan a la puerta de las iglesias...
que en Madrid los funcionarios duermen entre cartones y que las abuelas extremeñas roban para alimentar a su progenie...

Los del Norte, mientras tanto, dan la impresión de estar construyendo un búnker en el patio trasero donde poder almacenar ropa, comida, generadores y armas.

Los catalanes lo tienen claro: nos mantenemos gracias a sus contribuciones, pues sólo ellos trabajan y apoquinan por todos los demás. Pero se nos va a acabar el chollo cuando consigan la independencia. 

Y yo digo: menos mal que ha subido la bolsa un poco y les puedo callar la boca porque por Dios, qué gente! qué hartura! qué ganas tienen de estar deprimidos! Me van a matar de pena con tanto dramón... ¿pa qué coño saldría yo de Mallorca?! qué cansinos estos forasters!

domingo, 11 de septiembre de 2011

Diario de una Doctora. No lo entiendo.

Quizá, porque me encantan los autores de postguerra españoles, tenga esta molesta tendencia de llamar al pan, pan y al vino, vino. 
Molesta sobre todo para mi. 
En fin, me he topado con un engendro indescriptible llamado Diario de una Doctora, serie alemana que actualmente emite el canal Divinity y si no la pongo a caldo, reviento. 
 
Aviso que la entrada contiene spoilers a saco, pero en realidad da lo mismo, porque cada capítulo resulta más previsible que el anterior. 


Cosmopolitan Tv la define como una serie inteligente, con humor ácido y sin complejos, pero teniendo en cuenta que son los primeros que la emitieron en España y que ingresan dinero si nosotras picamos y la vemos, no podría considerarles imparciales. 

Por otro lado, podrían referirse a los primeros episodios que tienen su gracia. 

Hay gente en internet que adora la serie y declaran que Gretchen Haase (la Doctora en cuestión) es su ídolo y que Marc Meier (el jefe y amor platónico de la Doctora) es adorable... pero vista en su conjunto, a mi la serie me parece una apología de la violencia de género que con irritante insistencia intenta convencernos de que chica, no tires la toalla, él te trata como a una mierda porque en el fondo te quiere. 

Me pone las tripas del revés. 

La serie nos cuenta cómo la Doctora, tras reventársele su boda, entra por enchufe (sin listas de espera, trámites burocráticos o pruebas de aptitud) en el Hospital que dirige su padre. 



Un lugar adorable donde las enfermeras son tratadas como retrasadas mentales o prostitutas al servicio de los cirujanos. Se les proporciona alojamiento, al parecer en literitas, en una residencia donde tienen prohibido recibir a sus novios porque por lo visto, en Alemania, a las enfermeras hay que tutelarlas como si de Girls Scouts se tratara. 

Por otro lado, al parecer, se las puede despertar durante la noche, incluso si están ingresadas como pacientes en el propio hospital, para que te hagan un café. 
Mañana mismo me pongo a estudiar enfermería para irme a Alemania. El clasismo siempre me ha parecido tan romántico...
 
Pero volvamos a la Doctora. La Doctora tuvo una infancia difícil marcada por el acoso escolar. A la chica no le hace falta terapia. Ha solucionado el trauma enamorándose del tío que le tiraba los globos de agua, la humillaba públicamente, insultaba y golpeaba (Marc Meier). 

En cierta ocasión, contando la Doctora 12 años, Marc la ató a la vaca del vehículo de una de las profesoras, y la moza recorrió en esa posición 42 kilómetros. A los padres, profesores o incluso la propia Doctora, no se les ocurrió demandar al colegio o denunciar al chaval... ¿para qué? Chicas ¿no os habéis enterado? Si te maltrata es porque te quiere! 


Así que cuando la Doctora entra a su nuevo trabajo se encuentra con que Marc es su jefe, pues el chaval, en lugar de acabar en la cárcel o vendiendo drogas en la Love Parade, como cabría suponer, se ha hecho cirujano, muy bueno, muy bueno. Y súper profesional. No veas.

Porque no hay nada más profesional en este mundo que un jefe extralimitándose con sus subordinados y permitiéndose el lujo de comentar su y tu vida sexual en la mesa de operaciones mientras al paciente le baja la saturación...! que como todas sabemos, aparte de los salarios es lo primero que baja en este mundo.

Ante esta situación de mobbing, la Doctora toma una salida muy madura: acosa a su jefe, y le repite lo mucho que le quiere mientras él suplica que le dejen en paz (porque al parecer en eso consiste ser mujer, en hacer oídos sordos a los sentimientos ajenos).

Aquí nadie pide órdenes de alejamiento, porque por lo visto, cuando son las mujeres las que persiguen, acosan, presionan y amargan la vida, es bonito. 

En el poco tiempo libre que le queda, la Doctora también gusta de alegrarse del trato despectivo y denigrante que Marc le dispensa a su amante, la Enfermera Gabi. Se supone que yo debo sentirme identificada con la Doctora y alegrarme también, pero yo, chica, sólo veo violencia de género y por culpa de mi maldito sentido común pienso que "Cuando las barbas de tu vecino veas pelar..."

 Ahora que, esta Doctora sirve pa tó. Entre sus aficiones destacan el paracaidismo o suplantar a la Policía y a los Servicios de Urgencias. Lo mismo te destapa una red de experimentación en humanos, que te sirve para cazar estafadores internacionales
También resulta útil en situaciones de pandemia, investigando y cazando monos. Chica qué joya de Doctora. La mía sólo receta paracetamoles. 

También hay que decir que la zagala es una miajica gafe, vamos que si te cruzas con ella échate a temblar... a su paso las embarazadas rompen aguas, los marcapasos se joden y los accidentes de tráfico sufren un drástico incremento. He hablado con los de la DGT. Estudian prohibirle la entrada durante las operaciones Salida y Retorno... no sea que de camino a Mallorca, directa al Arenal, nos la líe bien parda.

Y a partir de ahí queridas niñas, sólo necesitamos el tercero en discordia: el bueno, el novio que a la Doctora le conviene, el doctor Mehdi Kaan. El actor que lo interpreta está tan bueno que han tenido que ridiculizar al personaje y afearlo a lo largo de la serie para que resulte creíble que existe alguna mujer capaz de rechazar a ese pedazo de pibón. Eso aparte de lo obvio: es el médico bueno, el que la trata bien, la aprecia tal como es y además es un hombre capaz de comprometerse. 
Doliente semi-viudo (esposa en coma) y abnegado padre de familia el Doctor Kaan pierde a su familia y su casa en capítulo y medio. Admiro la habilidad de los guionistas para cargarse una familia de la noche a la mañana, sin denuncias policiales, ni derechos de custodia... ya quisieran muchos amigos míos, actualmente en procesos de divorcio, esas bicocas de ex-cónyuges, que renuncian a sus derechos de visita con tanta facilidad... 
El Doctor Kaan es perfecto, pero no sirve, porque es medio iraní, y ahí llegamos al tercer pilar de la serie, después del machismo y el clasismo: el racismo, claaaaro que si. No podía faltar. 

El resto está copiado de Bridget Jones, que a su vez se inspiraba en Orgullo y Prejuicio: madre impresentable, que cultiva marihuana en sus ratos libres (aunque esta parte es una libre adaptación del Jardín de la Alegría) suegra loca... el padre es cabronazo, pero como siempre, se le perdona...


Y yo veo que últimamente, las películas, series o libros dirigidos a mujeres nos presentan siempre el mismo tipo de protagonista. Una tipa que se pasa meses sin follar, porque es respetable y que sin embargo se morrea y magrea con por lo mejos tres hombres diferentes, con un lapso de tiempo entre macho y macho que va de los 30 segundos a los dos días. 


 Pero la chica lo hace de esta manera porque es honesta, sobre todo honesta. Y decente.

Que me lo expliquen. No lo entiendo.


Nuestra Doctora, que destila decencia, no podía ser menos; así que también hay tercer hombre... el Itinerante, también llamado Hombre Pisuerga, pues tiene la sorprendente habilidad de desaparecer a voluntad. 
Puede ser un conductor de ambulancias, un policía un bombero, un millonario excéntrico, un médico sin fronteras.... da lo mismo, sirve de tan poco... tomemos por ejemplo al millonario, con quien la Doctora se llega a casar... pero después de la boda tardan una semana en echarse un polvo ¿qué os habéis creído? La doctora es una chica decente.

 
El millonario llega a donar un riñón por ella. Pero luego resulta que en realidad es un estafador. ¿Ves lo que te digo? Da lo mismo. El cuarto no tiene padres, salió de una col. No tiene vida más allá de sus tres capítulos de fama, el cuarto solo sirve para espabilar a Marc Meier, el arisco príncipe azul pobrecito está traumatizado porque su padre le pegaba, y por eso ahora hay que comprender y tolerar que se ponga a gritar a la mínima de cambio, que insulte a las mujeres con las que se relaciona y bla bla bla bla....


Puede ser que existan diferencias entre el cortejo alemán y el español. Es la única explicación que encuentro. Porque no creo que exista en toda España ninguna doctora que considere romántico que su novio la ate a una camilla, le dibuje una polla en la cara con un rotulador indeleble y la deje tirada en el depósito de cadáveres con un vaso de plástico metido en la boca... 

¿Se supone que me tiene que parecer romántico a mi también?

A riesgo de repetirme: que me lo expliquen, porque no lo entiendo. 


Desde mi punto de vista, Diarrea de una Doctora sería un título más apropiado. Sin embargo la serie ha sido un éxito en varios países y pásmate, tiene premios. 

¿Soy yo? ¿Me he vuelto demasiado independiente? ¿Me he vuelto insensible al romanticismo? ¿Funciono al revés? ¿Soy un tío? ¿Soy extraterrestre? ¿Es porque leo demasiado? En fin, que no lo entiendo.


jueves, 2 de junio de 2011

de Arrecife, mi niña...

No estoy entre los 225 finalistas del II Concurso de Micro-relato del Museo de la Palabra convocado por la Fundación César Egido... adiós, adiós 7.000 euros, hubiera comprado una furgonetilla de segunda mano con vosotros peeero... lo bueno es que ahora este micro-cuento vuelve a ser mío. Ahí va:


ARRECIFE


Los datos del cliente aparecen en gris sobre la pantalla y escucho los tonos de llamada. Es canario. De algún lugar llamado Arrecife que por fuerza debe ser hermoso.

Imagino playas de arena negra donde el cliente hace el amor a las olas en traje de neopreno. Desconoce la existencia de supermercados u oficinas. Seguro que es alto, de cabello largo y rubio enmarañado en sal. Me atenderá encorvado, protegiendo el teléfono de la calima, con la tabla de surf a los pies.

El cliente descuelga y su acento me acaricia el oído. Le amo por un instante... y después empiezo a vender.

miércoles, 25 de mayo de 2011

aaaay Spoty, Spoty, qué disgusto me has dado...

El jodío Spotify se empeña en compartir mis archivos del iTunes.

Ay Spoty, Spoty!

¿no entiendes que entre esos archivos están los vídeos caseros de Nochevieja? ¿la tía Lola y mi madrina con la risa floja, achispadas tras varios "culines" de sidra? ¿Papá empeñado en contarnos OTRA VEZ por dónde entraba el abuelo a trabajar en las turbinas del embalse?

Son cosas privadas y las compartiré si quiero.

Y si me he comprado un disco de infumables cantos tibetanos a 6 euros en un mercadillo, o me he tomado la molestia de pasar a digital los cassettes del instituto titulados "Mezclas Depeche Mode 1" para probar el Audacity, o hace mil años me bajé una de Bisbal, por quien no doy un duro, que yo soy de Chenoa, Spoty: NO ES ASUNTO TUYO.

Sólo eres un programa alojado en mi portátil y si vuelves a fisgonear en mi iTunes, te borraré.

martes, 19 de abril de 2011

La Bóbeda de Pablo


Me cuesta dormir con un Transformer en la calle. 

El portero me ha dicho que vino del espacio para protegernos, pero yo no lo creo. Me mira de reojo. No le gusto. 

Cuando me acerco a su tramo me cruzo de acera. Camino de puntillas, no quiero despertarle, no sea que aplaste nuestras casas como el Mazinger Z en la Gran Vía de José Liébana.

Pero no me quejo, que todavía tengo luz y vistas. Mis vecinos no han tenido tanta suerte. Cuando abren las ventanas se ven a sí mismos reflejados en el dichoso revestimiento negro de Alpolic.

Los zaragozanos ya saben a quién me refiero: al Museo Pablo Serrano. Le llamo quién porque está vivo, no os engañéis. Está vivo y quiere devorarnos. 

Es el fruto de la mente de Jose Manuel Pérez Latorre, de alguna pesadilla, seguro. Un despropósito arquitectónico que nos hace preguntarnos, especialmente a mis vecinos, los del Alpolic: 

Jose Manuel ¿por qué nos odias?


Ahí lo tenéis, en estado de reposo. Parece que está tranquilo pero es una ilusión óptica. Los pobres obreros que lo limpian, colgados con arneses desde arriba, os dirán que se resiste. También les da faena a los que, desde abajo, se esnucan y esriñonan intentando manejar los palos flexibles de tres metros con cepillo en la puntera total pa na, porque con cuatro goticas se pone echo una facha (el Alpolic es lo que tiene, el barro aragonés no le sienta bien). 

Estamos todos tan hartos que hemos organizado un Grupo de Resistencia Vecinal, empezamos la semana pasada con unas jornadas de concienciación sobre el tema:

"¿Cuánto daño hace el Diseño a la vida real?"

Pero no es suficiente. Hay que llevar la lucha a las calles, y yo, que soy una chica guerrera, quedé con un amigo para infiltrarme en la línea enemiga. El sábado pasado entré en el Museo, y esto es lo que vi:

El Transformer te recibe de buen rollo, es decir, gratis. Tiene una bonita pared azul y una sala con las fotografías, esbozos y planos del Proyecto desde el principio, cuando aún era un boceto dibujado en una bolsa del Ikea. 
No deja de ser un bebé y a lo tonto, a lo tonto, le tomas cariño. 



Después te hace jugar: escaleras, cristaleras, vértigo, hermosas vistas de la calle inaccesibles de otra forma. 

El Museo te lleva a hacerte preguntas:

¿Hace cuanto que los Pérez no pintan el balcón?

¿De dónde habrá sacado la Encarna pa cambiarse las ventanas a climalit, si están los dos en paro desde hace un año?

Y a todo esto ¿la Reme de qué va? ¿Pues no se ha montao una piscina de goma en la azotea?  Pero si es comunitaria!

Para terminar y hablando de azoteas, en el Museo tienen una atracción en el tejado: un túnel de viento! ¡Siempre quise probar uno!



Inexplicablemente, es gratis. Estos zaragozanos parecen tontos, fuera esto Barcelona y de los seis euracos no te libra ni Dios. 

Lo que no pude encontrar es la Cafetería, ni tampoco la tienda de regalos. Como estoy en el Grupo de Resistencia Vecinal, no voy a comprarme nada con la imagen del Transformer, pero me hubiera gustado llevarme una taza con la foto de su primo, el de Madrid. 





En lugar de eso había cuadros (algunos muy bonitos, pero no te dejan fotocopiarlos) y unas banderas horrorosas (seguro que esas te las regalan). Te dejan ver la tele un rato, pero sólo dan un canal, de dos catalanes en el Pirineo... 

Ah claro, y las obras de Pablo Serrano. 

Pablo era un señor que metía clavos en un bloque de madera y luego lo quemaba en el patio. El resultado son unas piezas de metal renegrido, abiertas como si tuvieran una herida y vacías. 
A Pablo se le ocurrió que a través del vacío se presentía el objeto primario, el bloque de madera. 
Que a través del hueco que deja un cadáver descompuesto en un sarcófago podemos adivinar al hombre que lo habitaba. Que el ser humano, sabiendo que ha de consumirse, como el bloque de madera, se construye a lo largo de su vida una enorme bóveda metálica, un gran sarcófago hecho de su casa, su coche, sus obras, su familia... 

Aquí salgo yo, leyéndolo todo, interesadísima...
No si al final el Transformer me va a gustar y todo. Tendré que andarme con ojo si no quiero que mis vecinos me linchen... 

Salí del Museo mareada (el Túnel de Viento es lo que tiene) y confusa. 

Pablo ¿es esta tu Bóveda? ¿la que merecías? ¿inspirada en tu búsqueda y tu escucha? ¿eres tú el estimulante vacío que se percibe en ella?

¿o es la Bóveda de Jose Manuel, un hombre que evidentemente, ama el Alpolic y odia mis vecinos?


Jo, estoy hecha un lío. 

Ahora ya no sé qué hacer con la dinamita casera que hemos reunido en la Portería... 
Me da que a la Reme no le va a gustar que me eche atrás... pero me la pela. 

No puedo renunciar a tener una tienda de souvenirs al lado de casa y si se pone chula, le diré al Transformer que le aplaste la piscina de la azotea.  


lunes, 18 de abril de 2011

ESCOBAS A MOTOR - MONOLOGO DE LOLI

Me la pela. He perdido mi negocio y estoy ahogada de tantas deudas. A mi estos gilipollas me dan todos igual. 

Si aún estuviera en mi tienda me preocuparía, pero ¿aquí? Bah!

Esa gente quiere estar indignada, quieren comprar estupideces que no necesitan. Si no les vendes tú ahora, en diez minutos se lo comprarán a otro. Y peor. 
Luego se meten a los foros, súper cabreados a protestar. 
Siempre dicen lo mismo: 


"me llama una señorita con acento sudamericano y me dice que..."

 Y yo os digo, queridos racistas de mierda, que soy yo, natural de Burgos quien os ha timado, porque al escuchar mi perfecto acento castellano habéis confiado en mi. 

Mal hecho.


Os he vendido de todo: cacerolas, contratos de telefonía, lotería, seguros, créditos rápidos, libros, cursos de idiomas a distancia, reformas integrales del hogar...

¿cómo? Yo me lo pregunto muchas veces ¿cómo? Señora ¿por qué lo compra? ¿es que es usted gilipollas?

pues mira lo compra por:  
  1. La Marca.
  2. La palabra EUROPA, NORMATIVA EUROPEA, LEGISLACIÓN EUROPEA, ESTÁNDARES DE CALIDAD EUROPEOS... luego está todo fabricado en China, pero da igual. 
Y 3. Lo compran porque tengo acento de Burgos. 

"MIRA ES UN ALIVIO QUE POR LO MENOS SEAS DE AQUÍ PORQUE TODA ESTA MORRALLA PANCHITA QUE BLA BLA Bla bla..." 


No sabes la cantidad de veces que habré escuchado yo... y no puedo más, tengo que decirlo 

                                 S O Y S    T O D O S    G I L I P O L L A S 

Si compras o contratas servicios por teléfono TE VAN A TIMAR. 
Pero no te tima la teleoperadora sudamericana, gilipollas, te timas tu. Te timas tu. Cada vez que compras o contratas servicios por teléfono te timas tú a ti mismo. 
Te timas como cliente y te timas como trabajador, porque llegará un día en que les pase a todos lo mismo que a mi. Que todo el mundo tenga que cerrar y ya nadie pueda trabajar en nada que no sea vendiendo basura por teléfono ¡Que hasta la caña y la tapa te la pongan virtual!

¡Gilipollas! 

¿A quién se le ocurre comprar por teléfono? Yo en mi tienda, tenía que comerme mis cagadas, cara a cara, con mis clientes, en mi mostrador. ¿Qué cagadas se come R.I.Ó.N? A ver si averiguas dónde está el mostrador del dueño. A ver si averiguas quién es el dueño. 

Si en lugar de comprarle a él me hubierais comprado a mi, a la Loli, ahora no estaríais rabiando contra un 902. 

miércoles, 13 de abril de 2011

Matemáticas del Estado

MANOLITO ha tenido dos pagadores en un año:
La ETT y el Paro.
Ambos le retienen el mínimo.
En total ha ganado 11.250 euros en un año = 937,50 euros por mes, bruto.

Tiene que declarar. Nos debe 400 euros.

Sin embargo PAQUITO está fijo.
        ....... (por poco tiempo, también hay que decirlo)
Gana 21.950 euros en un año = 1.829,16 por mes, brutico también el chaval...

Pobrecito. No llega al mínimo. Que no declare.

Yo no lo entiendo. ¿Y tú?

miércoles, 6 de abril de 2011

#twitternacion


Ayer petamos el twitter con la última salida de tono de nuestros queridos representantes políticos, que para entendernos, aquí en casa nos piden lustros de moderación salarial y en el Parlamento Europeo se niegan a viajar en clase turista. 


Además se les ha pedido que elijan entre cobrar dietas por tiempo o dietas diarias en esos días del mes en los que se desplazan... porque ahora las cobran ambas ¿sabes? Piensan De Que No
Respecto a un año de congelación salarial... no hace falta comerse mucho la cabeza. Nuevamente votaron No. 

¿Por qué?


Principalmente, porque tienen un morro que se lo pisan, porque han trepado mucho para llegar a donde están y porque no van a renunciar a sus privilegios por nuestro bienestar.

Segundo, porque la propuesta provenía de Los Verdes e Izquierda Unitaria, es decir nadie.
¿Qué patrimonio político tienen esos Verdes? ¿Quién les apoya? ¿Qué favores pueden devolver? 

- Ya pero aún así es son ideas a valorar porque estamos planteando medidas de ahorro y por otro lado estos partidos representan a la ciudadanía...
- ... ¿Qué favores nos pueden devolver?

Y esto amiguitos es un breve resumen de cómo funciona PPSOE en este país. Ah, y UPyD, que también se apunta a los vuelos en primera (digo se apunta, porque sólo es un #eurodiputadocaradura en cuestión).

La tercera razón por la que votaron que No es porque no imaginaban que algún iluminado lo colgaría en el twitter, incluyendo la lista de los que votaron No con nombres y apellidos, para que les podamos llamar caraduras si coincidimos con ellos en Primera Clase. 
Como podéis imaginar el twitter se puso a reventar y llegamos a TT (Trend Topic (o sea Tema del Momento) en los primeros veinte minutos. 
Al bloque PPSOE le llevó algo más rectificar pero lo hicieron y ahora resulta que los pobres diputados, animalicos, no sabían lo que votaban. 

No jodas. 

No sé qué es peor. 

Los hay que, entusiasmados, dicen que el twitter le ha devuelto el poder a la ciudadanía. Que ahora tenemos dónde expresarnos libremente y que los políticos están acojonados de su enorme poder. 

Alex de la Iglesia, bajo la etiqueta #twitternacion lanzó esta pregunta 

¿necesitamos a los intermediarios?


En realidad queridos niños, da igual porque quien nos está gobernando es la Banca. Pero es importante mantener el paripé. Es la ilusión de Democracia la que evita que los Bancos nos chupen la sangre directamente del cuello a plena luz del día. 
Y por ese paripé, nuestros políticos seguirán votando No cuando no se les mira y rectificando cuando se hace demasiado evidente que, por tu bienestar, se están llevando un trocico muy goloso del pastel. 

Que a mí también me gusta viajar en primera. 





lunes, 4 de abril de 2011

La Dieta del Chef

Es una verdad universalmente conocida que lo peor de comer en el trabajo es tener que cargar el día entero con la dichosa tartera. 
Yo, que trabajo en un Parque Empresarial en medio de la nada, con la cafetería más cercana a 15 minutos en coche, cargo con mi tartera cinco días por semana. 

Y os diré una cosa: llevar una preciosa bolsa de Pablo Ochoa con zapatos nuevos me hace sentir sexy. Llevarla con un Tupper sucio, no. 

En mi empresa hay comedor, con microondas. Hasta tienen pica para fregar las fiambreras. Lo más. 

También hay una cantina, con su cajera amargada y su cocinero, al que mis compañeros, fans de Pesadilla en la Cocina, han bautizado con el nombre de "Chef Ramsey" o "El Chef".

Dado que yo aborrezco comprar comida, cocinar y limpiar con todas mis fuerzas, el pasado mes de marzo opté por seguir la Dieta del Chef, que consiste en lo siguiente: 

DESAYUNO
  • 1 Pieza de Fruta o Galletas María o Restos de Pizza (en el bus de empresa)
  • Café de Gaviota de la Máquina de Café(número 23: expresso, de cultivo ecológico, hay que cuidar el medio ambiente)
  • Galletas Oreo (máquina de chuches del trabajo)(posiblemente transgénicas, según la guía de Greenpeace)

MEDIA MAÑANA
  • Sandwich mixto (sin queso, hay que adelgazar) con pan integral (con fibra, para bajar las Oreo).

COMIDA
  • Lo que haya hecho El Chef. 

MERIENDA
  • Un Té Negro marca Lipton, el de las pirámides, con su Dextrosa de Maíz Modificada E-cuatrocientos algo(¿porque qué sería del Té Británico sin un poco de Maíz Americano?)
  • 100 gramos de Patatas Fritas Light con sabor a Barbacoa, mezcladas con Doritos y Conos en el Frutos Secos El Rincón de mi calle (si las comes mientras miras escaparates no te engordan).
CENA
  • Un antiácido y bicarbonato, para bajar la comida del día.
  • ó Una Ensalada.
  • ó Un Vaso de Keffir con Confitura de Arándanos (y sacarina, que hay que adelgazar).



Durante treinta días, he seguido a rajatabla las directrices de la Dieta y estas son mis conclusiones:

1. El Chef es un carnicero, un loco, un dispensador de matarratas con forma humana. 

2. He ahorrado 120 euros. Realmente, soy un ama de casa de mierda. 

3. He engordado tres kilos. No lo entiendo... ¡si yo no como azúcar!

4. He quedado con todo el mundo, he planchado mi ropa, me he depilado puntualmente, he ido a la peluquería y me he pintado margaritas en las uñas de los pies. 

Queda demostrado que, en términos generales, conseguir comida lleva más tiempo, dinero y energía que conseguir sexo. 


Si no fuera porque tengo miedo a que El Chef me perfore el estómago con sus mejunjes, seguiría con la Dieta hasta el verano. 

Ya sé que si subo tres kilos por mes tendré que cambiar el Bikini por un traje de Neopreno, pero chica, a quién coño le importa, si follas. 


martes, 29 de marzo de 2011

Shakira, yo también estoy loca

Vale, lo pillo: al escuchar un disco de Shakira entero, es importante ignorar las canciones cuyo título nos explica entre paréntesis que Alguien is Featuring Something.

El resto se baila a lo loco en algún rincón de tu casa donde tus compañeros de piso: hijos, marido, padres... no puedan observarte. Oírte es inevitable, para su desgracia.

Descalzarse. Subir el volumen. Soltarse el pelo.

Sobre todo, tened a mano el bote de champú que hará las veces de micrófono.

No hay stress que resista esta terapia.

jueves, 17 de febrero de 2011

¿Quién es Jonathan Sleig-thon?

Mirad éste prólogo:


En el momento en que me siento a escribir (...) hace mucho frío y tengo los suficientes problemas personales como para no concentrarme debidamente sobre lo que quiero expresar. 
Las teclas no responden con soltura a mi digitación y el lugar de trabajo no es el más adecuado.
Es domingo y debería estar paseando, viendo la televisión o leyendo un buen libro en lugar de estar escribiendo. 
Tengo tantas cosas por hacer y sin embargo me encuentro aquí, frente a unas hojas en blanco que han de ser rellenadas hasta completar el tamaño que favorezca una producción lo más económica posible para beneficiar tanto al lector como al editor. 

¿no es el mejor prólogo que se haya escrito nunca???

Es obra de un tal Jonathan Sleig-thon, autor de al parecer al menos tres libros:

Visualicación y Proyección Creativas
El Poder de los Ángeles
El Poder de Los Perfumes y Las Flores

Pero si le sumamos los otros tres escritos por Jonathan Seligh-ton:

Cómo Visualizar el Aura
Los Fantasmas Existen
El Poder de las Hadas

contaríamos seis joyas de las Ciencias Ocultas.

¿Quién es Jonathan Sleigh-ton?
Al parecer un escritor norteamericano de unos cincuenta años, que desde niño ha sido capaz de visualizar las auras ajenas, percibir la presencia de fantasmas y establecer negociaciones con las Hadas, de ahí que conozca hasta dónde llega su poder. 

Ése es Jonathan Sleigh-ton. 
.... ¿ Y Jonathan Sleig-thon? ¿ese quién es?

Tengo la teoría de que el segundo, autor del fascinante prólogo que precede a Visualización y Proyección Creativas, sin embargo, es un joven editor barcelonés que se ha tomado un año sabático para terminar su novela, una gran obra, tan perfecta que resulta imposible acabarla. 

Nuestro héroe no ha publicado y está pelado de pasta, así que se saca libros de Ocultismo de la punta el nabo haciendo control pega con los grandes tópicos que ha leído editando los best-seller de Autoayuda ajenos. 
Habría tomado el nombre de uno de los casos de Sylvia Browne, la médium estadounidense que predijo que Jennifer Aniston y Brad Pitt tendrían un hijo justo el año que se separaron... e imaginad la sorpresa de nuestro editor al darse cuenta, demasiado tarde, de que Jonathan Sleigh-ton VIVE! 

Y es que ¿a quién se le ocurre fiarse de Sylvia Browne?

Que vive y que está publicando textos similares al otro lado del charco...

Si no llega a cagarla bailando las letras del apellido hasta le hubieran llevado a juicio, que estos yankees son muy suyos y te demandan a la menor.
Nuestro editor se sienta en su buhardilla de Nou Barris, sin calefacción, pensando que es una putada que le vayan a cortar la luz, pero una gran suerte ser incapaz, como todos los españoles, de aprender idiomas. 




lunes, 14 de febrero de 2011

Señora, déjeme hacer el guión de la llamada.

Atrás quedaron los tiempos en que nos quejábamos del jefe y lo poníamos de cabrón. Especialmente después de una dura negociación en su despacho, buscando un aumento de sueldo, o tener libre la tarde del día 24 de diciembre, por ejemplo.
El Jefe, con su camisa de rayas y su corbata comprada en el Corte Inglés, con su bata de almacén o su uniforme de mecánico, contestaba siempre por sistema que no por sus cojones, o bien en actitud plañidera te convencía de lo afortunada que eras por cobrar tu nominilla de cien mil pesetas (600 euros) y no ser autónoma...

Jefes... quién pillara uno de esos hoy en día. 

Ahora tenemos mandos intermedios, igual de insignificantes, prescindibles y sustituíbles que cualquiera de nosotros. 
Cuando acaba tu contrato por obra o servicio, puedes encontrarte con ellos optando al mismo puesto que tu misma en cualquier ETT. 

Porque ya no existen las empresas, amiguitos, hoy en día nos hallamos en las fauces de "La Corporación".

La Corporación es un organismo gigantesco, sin ojos, sin oídos, que avanza impasible siguiendo las directrices de la reducción de costes... aplastando a cualquiera que se encuentre en su camino porque, ya lo he dicho, está ciega, sorda y carece de cerebro.


Entonces, sabiendo esto señora ¿quiere hacer el favor de dejar de contarme su vida? 

Que yo le haya dicho mi nombre al comenzar la llamada no quiere decir que yo tenga un nombre en La Corporación. 

No tengo despacho, ni mesa propia. Es más, en ésta Corporación en concreto ni boli tengo pa tomar notas... señora por el amor de dios, deje de darme la brasa que no soy yo quien la está llamando QUE TENEMOS UN MARCADOR ELECTRÓNICO QUE FUNCIONA AL AZAR.

No entiendo cómo no entiende que lo importante no soy yo, ni el producto, ni la venta si me apuras.
Imagínese lo poquito que a La Corporación le importe lo que usted me diga. 

Así que haga el favor de callarse y déjeme seguir a mi rollo con el guión de la llamada, marcado por algún gilipollas que nunca ha hecho telemárketing y está convencido de ser un lumbreras, que aquí no se trata de escucharse y responderse con lógica o sentido, aquí SE TRATA DE HACER EL GUIÓN DE LA LLAMADA, señora. 

¿Y cuál es el objetivo de seguir el guión? se pregunta usted señora.

Pues que usted acepte como algo natural una salvajada: contratar productos o servicios por teléfono. 
Porque si usted se acostumbra a dar su autorización a contratos que no ha leído ni ha tenido tiempo de estudiar, se acostumbrará a no leer lo que firma y a firmarlo sin haberse parado a pensar en qué cojones está diciendo, realmente, ese texto legal. 

Y por si ésto no fuera suficiente ventaja para La Corporación, si usted, señora, junto con otras señoras idiotas, contrata productos o servicios por teléfono con frecuencia, llegará un momento en que La Corporación no se vea obligada a mantener oficinas a pie de calle, con sus correspondientes trabajadores protegidos por sus convenios, porque podrá cerrarlas todas y externalizar el servicio alegando que todo el trabajo en realidad se realiza online o vía telefónica, y tener a 200 teleoperadoras por el precio de 40 de sus antiguos trabajadores. 

Y usted SEÑORA, que se cree tan lista mientras me llama a mi tonta, se encontrará con que primero, no encuentra trabajo de nada que no sea teleoperadora, 1.000 euros con las pagas prorrateadas y el plus de idiomas, cuando lo pagan, contrato de lunes a domingo, de 10 de la mañana a 10 de la noche, porque ya no quedan trabajos de nada que no sea teleoperadora en las condiciones mencionadas. 


Y segundo, cuando el servicio contratado demuestre ser lo que es - UNA MIERDA- no tiene a quién reclamar, porque llamar al 902 de los cojones le cuesta 36 euros el cuarto de hora, y la dirección física de la empresa es un apartado de correos en un polígono industrial de Groenlandia, y ahora mismo no se puede usted pagar el billete ¿a que no? porque se lo ha gastado todo llamando al 902.

Entonces, dicho esto, señora, lo que usted debe hacer es colgar la llamada, pedir que la saquen de la base de datos, negarse a utilizar el servicio de contratación telefónica, denunciar en consumo, encabezar una recogida de firmas a favor del derecho a vivir sin campañas comerciales y si, por algún motivo, se aburre y quiere la dichosa llamada SEÑORA NO ME CUENTE SU VIDA, SIGA EL GUIÓN Y DÉJEME SACARLA DE AQUÍ EN DOS MINUTOS CUARENTA SEGUNDOS... 

y por encima de todo, por lo que más quiera, SEÑORA, no contrate servicios o productos por teléfono. Si le falta emoción en su vida, apúntese a bailes de salón, pero no alimente más a La Puta Corporación. 






icaa

la historia es divertida, y creo, está bien cerrada.
es vendible, barata, subvencionable y comercial.

pero la memoria me da ganas de vomitar.

a la sinopsis le falta algo.

lo peor es mi currículum, definitivamente.

yo no me daría una ayuda de 40.000 euros, porque no confiaría en esa chica tonta, que no ha hecho nada útil con su vida.
no sé por qué me presento, ah sí, porque me lo sugirió Jossu.
porque dije que lo haría.
porque me resulta más fácil aspirar a lo imposible que dar la cara hoy

me extirparía de mi misma. hoy no me aguanto ni yo.

domingo, 23 de enero de 2011

Sabiduría


Él es guapo, cordial y distante. Ellas están empeñadas en que además es muchas cosas:


  • Romántico.
  • Atormentado. 
  • Engreído.
  • Enmadrado.
  • Mujeriego. 


Yo creo... que va a lo suyo, como yo intento ir a lo mío. 


Una dice que algo le ocurre, que no es el mismo que hace unos días. Que sufre. Evidentemente, sólo ella le podrá salvar. 
Yo opino que si necesitara apoyo moral, el muchacho lo pediría. 

La otra insinúa que debe estar cansado de chicas guapas y tontas, que le vendría bien, que aún no lo sabe pero inconscientemente lo intuye, enamorarse de una mujer sencilla, noble, dulce... ella no hará nada para conseguirlo. Sólo poner ojitos y esperar. 

Aquélla pierde los papeles y a gritos, propone tirárselo, que todo el mundo se entere y que, cuando vengan a preguntarle qué tal es el chaval en la cama, ella contestará: "en realidad no vale nada... los he visto mejores..."

... es verdad, los hay mejores. Peores también. Pero aún así el sexo con él me gusta. 
Nuestras caderas juntas forman una figura perfecta. 
Me horroriza pensar que semejantes locas pudieran opinar sobre nosotros. 
Por eso me lo callo. Porque es nuestro. 

Escucho lo que dicen estas sabias mujeres, que siempre me interrumpen cuando intento hablar. 
Que me arrinconan en el extremo triste de la mesa para estar seguras de tener público mientras se exhiben, haciendo gala de su extraordinaria fuerza interior, experiencia o bondad. Cuando terminan sus monólogos, me marcho, a duras penas. 
Me quieren mucho, dicen, no saben lo que pienso porque no me escuchan, pero me quieren. Sin mi la noche no será lo mismo. 


Podéis jurarlo, ya no habrá nadie a quien devorar. 


De camino a casa le llamo. 

- ¿Dónde paras?
- Salgo del entrenamiento. 
- Me voy a casa ¿vienes?
- Vale ¿Llevo algo?
- No hace falta. 
- ¿Qué tal con éstas?
- ... bueno... bien. 
- Es que no sé para qué quedas, si luego vienes peor. 
- No sé, por variar de gente...


Nos encerramos en mi casa y por un tiempo nos queremos. Al día siguiente se levanta pronto. Se ducha, desayuna y se va al trabajo en autobús. 
Yo tengo más tiempo porque voy en coche. 

Nos saludamos al entrar a la oficina, generalmente él está haciendo el café, le sale buenísimo. Sonríe. Guapo, cordial y distante.

Mis tres monitas sabias me acorralan nada más llegar. Tienen muchas cosas que contarme... la noche fue salvaje, ligaron mucho, y yo me lo perdí. 
Le voy dando sorbitos al café con calma, porque le huelo en mis manos. 
Sí es verdad, soy una triste. Si sigo así me quedaré sola. Aún soy joven y debo divertirme. 

Sí es cierto, tengo que esforzarme y salir más.


Obra del momento