miércoles, 17 de septiembre de 2008

El domingo, o el lunes, no sé ¿es importante? enterramos a Fluvi con su maltraído espíritu de "Desarrollo Sostenible"... pero no voy a culparla a ella, que bastante tiene ya la pobre, y a fin de cuentas era lo único bonito de la exposición. 
Ya lo dijo Gloria Estefan "¡Qué gracioso! ¿Me lo puedo 
quedar? ¿Cómo se llama? ¿Fluvi?" para ADN Zaragoza.  

Desarrollo sostenible es aquello que ha brillado por su ausencia en la Muestra desde el principio hasta el final, empezando por la misma forma de su
ministrar agua (en botellas de plastico de 50cc, a un ritmo de unas tres por día y persona) a los visitantes. 

Una exposición no se convierte en ecológica sólo por colocar papeleras con bolsas de colores que identifiquen qué tipo de basura debería arrojarse en ellas, aunque visto como están las cosas se agradece el detalle. 

En el top ten de la locura humana destacaría el Iceberg, monstruoso residuo de hierro y acero a ras del Ebro que ha servido para apabullar a los ciudadanos sobre la generación de residuos. 
Hey pero no pasa nada, todo es re-utilizable. 
¿Durante cuánto tiempo?
Y tras sucesivas re-utilizaciones: ¿dónde acaba?
En las torres de Wall.e, supongo. 

Y los papeles satinados, adheridos al exterior de los pabellones de, por ejemplo, Francia, Japón, Chipre... ¿qué uso recibirán a partir de ahora? 
¿Y el Agua-para-nada de la mayor parte de las instalaciones?
Si, bueno, todo el mundo ha estado usando agua re-utilizable, pero ¿de dónde la sacaron?

¿De verdad es imprescindible para el futuro de la especie humana sobre la tierra fabricar chorrocientas unidades de pins de Malaysia?
¿Qué nuevos usos dará el Ayuntamiento de Zaragoza a los miles de vasitos de plástico de Ambar, la cerveza que te pone bien, pero bien ciega, que quedaron aplastados en el suelo del recinto tras la Expo Workers Party del día 15? Y las bandejitas de paella, y los cubiertitos de plástico en sus bolsitas de plástico
 que nos han estado dando con el picnic en la cantina durante toda la muestra, y las tarteritas de plástico para las ensaladas ¿son imprescindibles para el desarrollo de nuestra especie?

¿Y el traje de goma, que llevaba Fluvi?

¿Y cómo piensan, en nombre de todos los dioses, hacer compatible con la "sostenibilidad" la climatización de la Torre del Agua, que está hueca 18 plantas, en esta ciudad de vientos helados y sol implacable?

¿Y cuántos años de vida útil y "sostenible" pueden tener todos estos edificios de hierro y cristal emplazados en la ribera, que cóño la ribera, en el cauce, del río más caudaloso de España?

Hay una cosa importante, y es tan importante, que parece mentira que podamos vivir como si tal cosa. Se llama desarrollo sostenible porque es la Tierra la que nos sostiene. Somos organismos adaptados a sus carácterísticas: determinados niveles de oxígeno, determinadas radiaciones solares, temperaturas concretas, lo que comemos, lo que bebemos... si este hábitat cambia, nosotros desapareceremos. 

Y francamente da la sensación de que a todo el mundo le importara un huevo porque dicha extinción masiva (inminente) es algo que nuestros hijos o nietos y no nosotros, tendrían que afrontar.

Cuando, antes de planificar una exposición internacional sobre el desarrollo sostenible, nos paramos a pensar en cuál será la línea de trabajo...  y elegimos entre el beneficio económico o la coherencia... cuando hacemos una concesión tras otra al ego de un arquitecto, a las necesidades políticas de determinado país, a la avaricia descontrolada de tal o cual empresa... cuando tiramos un vaso de plástico al suelo...
No es que debamos ser ecológicos porque "Niños hay que ser buenos con la Tierra", es que no tenemos otra opción, a no ser que queramos entregar este planeta a las ratas y a las cucarachas, que son, me parece a mi, las únicas que sacarán partido de esta locura que nosotros llamamos "desarrollo sostenible".

Amos no me jodas.



Respecto al Iceberg: Pingüinos 


Respecto a la "sostenibilidad" de la Torre del Agua: Costes de Mantenimiento

Respecto a... mira voy a dejarlo que me estoy cabreando de verdad!

Obra del momento