miércoles, 25 de mayo de 2011

aaaay Spoty, Spoty, qué disgusto me has dado...

El jodío Spotify se empeña en compartir mis archivos del iTunes.

Ay Spoty, Spoty!

¿no entiendes que entre esos archivos están los vídeos caseros de Nochevieja? ¿la tía Lola y mi madrina con la risa floja, achispadas tras varios "culines" de sidra? ¿Papá empeñado en contarnos OTRA VEZ por dónde entraba el abuelo a trabajar en las turbinas del embalse?

Son cosas privadas y las compartiré si quiero.

Y si me he comprado un disco de infumables cantos tibetanos a 6 euros en un mercadillo, o me he tomado la molestia de pasar a digital los cassettes del instituto titulados "Mezclas Depeche Mode 1" para probar el Audacity, o hace mil años me bajé una de Bisbal, por quien no doy un duro, que yo soy de Chenoa, Spoty: NO ES ASUNTO TUYO.

Sólo eres un programa alojado en mi portátil y si vuelves a fisgonear en mi iTunes, te borraré.

Obra del momento