martes, 27 de marzo de 2012

David

En mi ascensor hay una pegatina blanca con la imagen de un señor en mono de faena y justo en diagonal con su cabeza, una de esas repugnantes familias felices qué tanta grima dan.
El objetivo de este derroche de sonrisas es informarme de que puedo montarme tranquila en mi ascensor porque el mecanismo fue revisado por última vez el:
18/03/2012
por:
David

No conozco al tal David, pero estoy segura de que no sería lo mismo si el técnico hubiera sido Pedro o Benoît.
Pensándolo bien¿quién es ese tal Pedro? Seguro que el sobrino parado del jefe que tenían que colocarlo en algún sitio y ahora pretende llevarse los méritos de nuestro David.
¿Y Benoît? ¿qué sabrá ese sobre elevadores ibéricos? Con el nombre de franchute qué tiene... con lo que costó sacarles de Zaragoza en la guerra de la Independencia ahora les vamos a dar las llaves de nuestros ascensores?

Quita, quita chica dónde va a parar. Sabiendo que ha sido David me quedo mucho más tranquila.

sábado, 24 de marzo de 2012

Políticamente incorrecta

En el agobiante y a partes iguales hilarante documental Zeigeist 2 (si, hay segunda parte) se habla de la figura del terrorista como fruto de la desesperación.

Yo también estaría desesperada si tuviera familia en Irak, Siria y Palestina. Si los niños mutilados por las bombas fueran mis sobrinos, también tendría ganas de salir a la calle, con una AK47 (el arma favorita de vuestro enemigo) y quedarme más ancha que larga.

Pienso, sin embargo, que elegiría otra clase de víctimas. Los niños pueden ser un verdadero coñazo, pero hay que estar muy mal de la cabeza para herir a alguno. Se necesita ser un auténtico psicópata, un monstruo, para perseguir a una cría de seis años que aterrada grita llamando a su madre.

Todos queríamos colgar de las pelotas a Mohamed Merah y si los críos hubieran sido qué se yo... argelinos, senegaleses, rusos... seguiríamos pensando: “joder, ese tío es un monstruo, habría que matarlo“.

A la misma conclusión al parecer llegaron las tropas de asalto y lo cosieron con 20 balazos por la espalda en un balcón.
Sin juicio, ni presunción de inocencia... ¿pa qué?

Y yo pienso... como pensamos todos, desde luego esto ocurre sólo en situaciones límite. Esto sólo lo hacen con terroristas, nunca le pasaría a una persona normal...
Pero me pregunto, como todos: ¿dejaré algún día de ser una persona normal para este estado global? ¿Cuánto nos falta para que la mera expresión de un desacuerdo se considere terrorismo?

El yihadista de Toulousse ES un monstruo, por su causa han muerto 6 niños. Entonces ¿qué es Amancio Ortega con esas muertes de cáncer en Bangladesh por la manera en que se trabajan la coloración de los tejidos? ¿George Bush? ¿qué son los inversores de las grandes empresas de armamento, quienes tienen a la vez conocimiento de las masacres y poder para detenerlas?

viernes, 23 de marzo de 2012

Intocables

¿Qué sentido tiene tener sesiones en versión original entre semana? Pues muy sencillo: yo las necesito.
Un cine vacío sigue siendo un cine. Casi es mejor que ande sobrado de espacio para que quepan los sueños y pululen a sus anchas.
Puede que si la que pulula es Leticia Dolera con su vestido de novia ensangrentado el sueño se convierta en pesadilla, pero no tengo miedo de verla, a mi me gusta cómo actúa.


Obra del momento