jueves 15 de septiembre de 2011

Apocalypsis Now

Oyendo las cosas que me cuentan esos clientes por teléfono una pensaría que actualmente, en el Sur de España, los niños piden mendrugos de pan a la puerta de las iglesias...
que en Madrid los funcionarios duermen entre cartones y que las abuelas extremeñas roban para alimentar a su progenie...

Los del Norte, mientras tanto, dan la impresión de estar construyendo un búnker en el patio trasero donde poder almacenar ropa, comida, generadores y armas.

Los catalanes lo tienen claro: nos mantenemos gracias a sus contribuciones, pues sólo ellos trabajan y apoquinan por todos los demás. Pero se nos va a acabar el chollo cuando consigan la independencia. 

Y yo digo: menos mal que ha subido la bolsa un poco y les puedo callar la boca porque por Dios, qué gente! qué hartura! qué ganas tienen de estar deprimidos! Me van a matar de pena con tanto dramón... ¿pa qué coño saldría yo de Mallorca?! qué cansinos estos forasters!

Obra del momento